Renuncio…
Extraños sentimiento son los que ahora poseo, nunca antes los había identificado como un fatal ataque de celos…
¿Celos de qué? Me pregunto una y mil veces
De nada, me respondo de inmediato, completamente convencida.
Jamás me unió nada a ti, jamás me tendría que haber proyectado contigo, pero mi infantil mente y mi inmaduro corazón hicieron que creara castillos de naipes y falsas ilusiones.
Dejaste que siguiera construyendo cimientos en esponjosas nubes, dejaste a mi corazón latir como nunca antes lo había hecho.
Pero creo que ya es tarde… abriste una brecha que nadie jamás había tocado, me dañaste como nadie antes hizo, e irónicamente lo hiciste ignorándome, pasándome por alto después de elaboradas e improvisadas palabras.No dejaste que te contestara, sembrase la duda en mi ser y ahora me hundes como si no fuera nada.
Porque yo lo admito, a pesar de todo, tú no tienes la culpa… puede que la tenga tu aroma o la profundidad de tu mirada, pero la que tuvo la culpa fui yo, por dejarte dar un paso en falso dentro de mi guarida, por dar aquel maldito paso que jamás a nadie había permitido…
La espera no es eterna y en este momento renuncio a ti.
Renuncio a soñar contigo.
Renuncio a quererte sin realmente hacerlo
Renuncio a tejer sueños de espuma.
Renuncio como cualquier persona en su sano juicio haría, renuncio porque ni siquiera yo me entiendo. ¿En dónde quedó mi racionalidad de la que en años me he enorgullecido?
Renunció a ti por volverme débil ante tus ojos sin siquiera verme realmente.
Renunció a ti por estar escribiendo esto.
Renuncio a ti por quererte demasiado sin tener justificación aparente.
Renuncio a ti porque necesito de mi.
Y lo más importante…
Renuncio a ti porque sé que en realidad no te interesa que lo haga, porque ya tienes a alguien, y esa persona es la que no quieres que renuncie a ti.
Y hace ya mucho de esto…

0 respuestas hasta el momento ↓
Todavía no hay comentarios... Empiece usted rellenando el siguiente formulario.