Ha pasado mucho tiempo (me avergüenza reconocerlo) y mientras escribo estas palabras, me tiemblan un poco las manos y el pulso se me acelera de la emoción. De una pequeña idea sugieron Bea y Raquel y jamás hubiese imaginado que llegaría tan lejos, y si ha sido así, es todo gracias a vosotros. Porque sin vosotr@s, queridas y queridos lectores, todo esto no serían más que un montón de letras con sentido gramatical colgados en un blog, proclamando la vida de una chica locuela pelirroja apodada “bollito” y una morena con ojos de tormenta que conduce motos de escándalo y nos vuelve locas… XD
Es mucho más que todo eso porque vosotros le habeis dado vida al creer en ellas, al sentir como ellas y al comprenderlas.
Gracias.
Y de nuevo y por millonesima vez, gracias por vuestra paciencia. Si al menos consigo cubrir parte de vuestras espectativas con este final, me sentiré orgullosa. Aunque se que no hay finales para todos, este es el que más me gustó, desde mi humilde opinion, de todos lo que escribí: quise darles un buen final y que todos guardasemos un buen recuerdo de la espera.
Gracias y espero que disfruteis leyendo una vez más.
Un beso.
Mistika
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El curso estaba a punto de terminar y los temidos exámenes me acechaban a la vuelta de la esquina, y si quería una buena nota en selectividad tenía que aplicarme en serio.
Me encerré en mi cuarto a estudiar y, prácticamente, dejé de ver la luz del sol….
…Y a Raquel.
Pasaba tantas horas metida en ese maldito cuarto y en la biblioteca, que cada vez nos veiamos menos y hablábamos más por teléfono. Ahora que mi madre había comenzado sus vaciones, Raquel ya no tenía que venir a cuidar a mi hermana, y por no molestarme, se pasaba sólo de vez en cuando para comprobar que aún seguía viva.
Yo agradecía sus esfuerzos por dejarme espacio para estudiar, porque suelo ponerme histérica en época de exámenes, pero la echaba mucho de menos.
A veces en medio de la marabunta de papeles y apuntes, la desesperación y las tazas de café, sentía la necesidad de tenerla cerca. Quería abrazarla y perderme en su aroma. Desaparecer de la realidad durante unos instantes.
Entonces miraba el reloj: las 3 de la mañana. No era un buen momento para llamarla, pero aún así lo hacía y ella siempre cogía el teléfono, aunque estuviese medio dormida. Sus monosilabos adormilados me refrescaban la mente y me daban fuerzas para seguir.
- Deberías irte a dormir- me murmuraba Raquel a través de la linea con, lo que suponía, era su cara enterrada en la almohada.
- Lo se, pero necesito repasar…
- No, necesitas dormir…Y yo también- se oían ruido de fondo como sábanas moviéndose- Y necesitas salir más…O acabarás con un saludable moreno de flexo. ¿Por qué no descansas?
- Debería- dije mirándo resignada el reloj- Perdona por haberte despertado, pero quería oir tu voz de zombi.- oí a Raquel reir de forma ahogada sobre la almohada al otro lado de la linea.
- Descansa bollito. Te quiero.
- Yo también te quiero. Buenas noches…
Pero la única respuesta que me llegó del otro lado fue un ronquido.
Colgué el teléfono sonriendo.
A partir de esa noche, las cosas cambiaron radicalmente.
Hay una frase de Paulo Cohelo que dice así: “Cuando deseas algo con fuerza, el universo entero conspira para que se haga realidad.”
Señor Cohelo, dejeme decirle algo. En el mundo real de las personas humanas normales, como yo, la frase es así: “Cuando deseas algo con fuerza, el universo entero conspira contra ti para ponertelo dificil. O imposible”
Todo comenzó cuando las visitas de Raquel se hicieron cada vez más escasas y finalemente, pasó una semana sin que sus preciosos ojos se asomaran por mi casa. Las llamadas también fueron reduciendose, y cuando conseguía hablar con ella siempre eran conversaciones cortas, como si tuviera prisa. Cada vez me costaba más que me cogiera el telefono.
Empecé a pensar que me evitaba.
Quise desechar esa idea. Achacarlo todo al cansancio y pensar que estaba viendo cosas donde no las había. Pero el cansancio también me hacía estar más irritable y esa tarde fue la gota que colmó el vaso.
- ¡Por fin te pillo!- le dije algo molesta en cuanto descolgó
- Perdona, no había escuchado el teléfono…
- Te he llamado 3 veces ¿No has escuchado ninguna?
- No- su voz sonó tajante- ¿Qué pasa?
Solté un suspiro de desesperación y decidí llevar esta situación lo mejor posible. El cansancio era como un taladro perforándome el cerebro y no quería contestarle mal. No era culpa suya, seguramente estaba ocupada….Respiré hondo y traté de relajarme.
- No, no pasa nada. Es que esta tarde es la fiesta de Luis y quería saber si vas a venir a ayudarme a hacer la tarta antes de que nos vayamos para allá.- lo solté de tirón, en un unico soplo de aire.
- Oh, la fiesta…
Y esa frase no me gusto nada. Nada, de nada.
- ¿Lo habías olvidado?- le pregunté. Empezaba a notar un calor burbujeante en el estómago.
- No, no es eso. Bea, no se si voy a poder ir. Me ha surgido…algo- el tiempo que tardó en decir ese “algo” el burbujeo explotó en mi garganta.
- ¡Lo sabes haces dos semanas!…No podias…No se…¿No podías haber dejado ese “algo” para otro día?…Además….¡hace días que no te veo!
- Lo se, Bea, pero…- de pronto oí como sonaba el timbre del telefono al otro lado de la linea, en casa de Raquel- …Mira, tengo que dejarte, de verdad.- hablaba atropelladamente- Pasalo bien.
Y me colgó.
Y esa fue la gota que colmó el vaso. El pie que cruzó la linea.
Arrojé el movil con ira contra la pared y me derrumbé en el suelo, llorando como una tonta.
Estaba cansada, enfadada y dolida. Y no entendía nada.
En ese momento levanté la vista y me vi reflejada en el espejo de mi cuarto: ojos hundidos y con ojeras, pálida como la muerte y un moño que se sostenía casi por arte de magia con un lápiz mordisqueado.
Busqué mi mirada con avidez, en el espejo y la chispa de una idea surgió en mi.
Me iba a la fiesta de Luis. Nadie iba a impedir que esa noche me lo pasara bien. Ni siquiera Raquel….
Tenía ganas de ducharme y borrar todas aquellas horas de estudio de mi piel, de maquillarme como nunca lo había hecho y de ponerme el maldito vestido que tan bien me quedaba. Quería brillar, reir y disfrutar. Quería olvidarme de todo.
Quería olvidarme de Raquel.
Universo- 1 Bea- 0
Tardé exactamente una hora en arreglarme. Jamas había dedicado tanto tiempo a mi aspecto, pero el resultado fue espectacular.
Antes de salir, intenté llamar a Raquel, pero el teléfono me aparecía como apagado o fuera de cobertura. Enterré el movil en el fondo de mi bolso y salí dando trompicones con los tacones que no me facilitaron mucho el camino hasta casa de Luis. Llegué con dos horas de retraso.
Pero valió la pena.
Mucha gente no me reconoció y cuando lo hicieron, tuvieron que recogerse la mandíbula del suelo. Algunas chicas de la clase bromearon diciendo que se estaban planteando el cambio de acera.
Me sentía guapa, y sexy, y tenía una sensación extraña en el estómago, como una culebrilla nerviosa que se agitaba sin control.
Supuse que eran los nervios.
Cuando Helena y Luis me vieron (bueno, mas bien cuando dejaron de besarse), la expresión de sus caras valío la media hora que le había dedicado a mi pelo.
- ¡Cariño!- dejó escapar Helena en un gritito- ¡Estas preciosa!
Luis me miró de arriba abajo y dejó escapar un silbido.
- No te cortes- le dijo Helena- como si yo no estuviera delante.
- No, Helena, es que…Pero mírala, que no parece ella…
Helena explotó en carcajadas ante el tratamudeo de Luis.
- En serio, no te cortes- le dijo- creo que no volverás a verla asi en mucho tiempo…¿Y este cambio?
- Una chica tiene que lucirse de vez en cuando- dije guiñándole un ojo.
- Oye- me interrumpió Luis- ¿Dónde está Raquel?
Bajé la mirada al suelo tan rápido que seguramente batí algún record de velocidad.
- No a podido venir, pero me ha dicho que te diga felicidades- le di un beso a Luis en la mejilla- ¡Felicidades!- intenté forzar una sonrisa- tortolitos, os dejo que tengo que ir al baño.
No les di tiempo a contestar. Huí, literalmente, esquivando a compañeros que bailaban bajo el sonido atronador de alguna canción de moda. Había luces, y bebidas y todo el mundo parecía estar pasándolo bien.
Menos yo.
El baño de la planta baja tenía una larga cola, y mi impulso repentino de esconderme me llevó a subir a la planta de arriba.
Bingo.
Había un pequeño baño y nadie esperando fuera. Llamé a la puerta un par de veces, pero nadie contestó. Giré el pomo y me asomé despacio.
No había nadie. Perfecto.
Cuando cerré la puerta tras de mi, me dejé caer pesadamente sobre ella. ¿Qué estaba haciendo?
Abrí el grifo y dejé el agua correr unos instantes, mientras miraba mi reflejo en el espejo del baño…
Estaba en la fiesta de uno de mis mejores amigos, más guapa de lo que había estado nunca, con música, gente con ganas de bailar, de pasarlo bien, de tomarse un respiro en medio de los exámenes….
Y aquí estaba yo, escondiéndome en el cuarto de baño. Igual de patética que siempre. ¿A quién quería engañar? Aquel vestido negro con pintalabios rojo no era yo. Había intentado escudarme en una imagen falsa para olvidar lo que me estaba comiendo por dentro.
Raquel.
La culebrilla nerviosa de mi estomago dio un coletazo de dolor que se expandió hasta mi pecho.
Me dolía pensar que la estaba perdiendo. O peor aún: Que ya la había perdido.
Pero Luis no tenía la culpa. Ni Helena. Y no podía quedarme toda la tarde encerrada en el baño. Podía bajar, estar un rato con ellos, disimular, intentar pasármelo bien y largarme en una hora con la excusa de los exámenes.
Y hundirme en un pozo profundo cuando llegara a casa.
Respiré hondo intentando recuperar la poca dignidad que me faltaba.
Y cuando pensaba que las cosas no podía ir peor…El universo decició explotar en mi cara.
El pomo de la puerta no giraba.
Intenté forzarlo varias veces, pero la puerta parecía atrancada y el pestillo no giraba.
Grité y golpeé la puerta, pero el ruido de la fiesta ahogaba el sonido de mi voz através de la madera.
Nada. Atrapada.
Gruñí de frustración y me golpeé la frente con el marco de la puerta.
- Esto no esta pasando, esto no está pasando….- me repetía a mi misma una y otra vez.
Sin embargo un ruido al fondo del baño me heló la sangre. Una risita seguida de un sollozo, proveniente de detrás de la cortina de la bañera.
No estaba sola.
De pronto el cabreo se me pasó de golpe y me puse muy nerviosa. ¿Cómo no me había dado cuenta que había alguien cuando entré?¿Y porque estaba esa persona en la ducha?
Conteniendo la respiración me acerqué con la mano extendida hacia la cortina de la ducha. Pequeños sollozos seguían escuchandose a través del plástico, ahogados como si sonaran a través de una toalla.
Con la mano temblorosa retiré la cortina de una tirón y mi corazón dio tres saltos como un trapecisa sin red y aterrizó de golpe al encontarme de lleno con la persona que menos me esperaba.
Vanesa.
Con el rimmel corrido, los ojos rojos de llorar y un cubata, practicamente vacio, en la mano izquierda. Con la otra, se cubría la boca intentando detener los sollozos y las risillas extrañas que se le escapaban.
Me miró con los ojos vidriosos y enormes, y sonriendo me dijo:
- ¿Tú también te has quedado encerrada?- y acto seguido se echó a llorar.
Genial. Estaba borracha.
Estaba encerrada en un baño con la reina del drama.
Borracha.
Universo- 2 Bea- 0
Vanesa seguía llorando, haciendo peligrar el contenido de su vaso. De pronto la miré detenidamente: estaba echa un ovillo dentro de la bañera, con un vestido rojo que dejaba poco a la imaginación y las uñas pintadas a juego. Los dedos llenos de anillos y lo que parecía ser un peinado que le había llevado horas, un poco destrozado.
Temblaba dentro de esa bañera, y por un instante, me inundó una oleada de compasión.
¿Qué le habría pasado? Debía ser muy horrible para que , precisamente ella, estuviese escondida en el baño.
- ¿Qué haces escondida en la bañera?
- No estoy escondida- dijo arrastrando un poco las palabras con la lengua acolchada por el alcohol- es que estaba un poco “indispuesta”
- Ya, y por eso decidiste echarte una siesta en la bañera.
- No, me estaba refrescando…
Esta es la Vanesa que yo recordaba. Tozuda como una mula.
- Vanesa, en serio ¿Que haces aquí?
- Me quedé encerrada…
- ¿Y por eso estas llorando?
- ¡No estoy llorando!
Intentó incorporarse y al hacerlo todo su cuerpo se resbaló por la loza de la bañera, como si se tratara de una muñeca de trapo. Luché por no reirme en ese instante.
- Anda, dejame que te ayude- le tendí una mano pero ella intentó apartarla de un manotazo. Y digo intentó porque golpeó a al aire en lo que ella pensaba que era la visión doble de mi mano.
- No necesito tu ayuda- estirando el borde de su falda como si no quisiera enseñar nada al levantarse, volvió a intentar incorporarse fallando estrepitosamente y perdiendo un tacón en el proceso.
- ¡Se acabó!- le dije enfadada. La agarré de los brazos y la incorporé. Agarrándose fuertemente a mis hombros la ayudé a salir de la bañera y la senté en el borde.- Y ahora deja de decir que no estás llorando, porque el rimmel te llega a los tobillos.
Vanesa tenia la cabeza agachada y el pelo que se le habia escapado del recogido, le cubría un lado dela cara. Miraba las uñas pintadas de los dedos de su pie descalzo como si fuera lo más interesante del mundo.
- Me gusta este color rojo de uñas- dijo ella- creo que se llama corazón purpura.
- Vanesa, no me cambies de tema ¿Qué te pasa?
Se apartó el pelo de la cara y murmuró algo por lo bajo.
- ¿Qué?- le dije
- Que te vas a reir de mi…
Esa fue la gota que colmó el vaso.
- ¿Sabes qué? – le dije- que podría, si. Podría reirme de ti al igual que tú lo has hecho de mi todo este tiempo. Podría ser cruel, sacarte una foto con el movil y colgarla en el corcho del instituto- una lagrima negra de rimmel resbaló por la mejilla de Vanesa- y podría inventar toda clase de rumores sobre lo que te encontré haciendo en este baño, tengo mucha imaginación ¿sabes? ¿Drogas?¿estabas con alguien? ¿O simplemente la reina del istituto estaba vomitando de la borrachera que llevaba porque no sabe beber?.
Vanesa había enterrado la cara entre las manos y el negro de sus lágrimas destacaba entre el rojo de sus uñas.
- Pero no lo voy a hacer- terminé
- Deberías- murmuró entre sus dedos- Podrias vengarte, pero siempre fuiste la mejor de las dos.
- No, simplemente decidí dejar vivir a los demás, igual que yo quería que me dejaran a mi.
- Soy una mierda de persona…
- No, solo estas cansada, o asustada. No lo se. ¿Me vas a decir que te pasa?
- Tienes razón- dijo bajando la voz- estoy asustada.
- ¿De qué?
- ¡No lo se!….estoy aquí, medio borracha, encerrada en el baño…joder es patético.
- ¿El qué es patético?
- ¡Yo!
Clavó su mirada en mi, con los ojos inmensamente abiertos y acuosos por las lágrimas.
- No lo entiendes Bea…No se que estoy haciendo con mi vida. Antes yo sólo tenia que chasquear los dedos y tenia lo que quería y a quien quería. La gente me seguía y me escuchaba…Y ahora…Ahora me escondo en las bañeras ajenas.- dijo señalando con la cabeza la cortina de ducha.
- Vanesa, el instituto se está acabando. Muchas cosas tienen que cambiar. La gente va a cambiar.
- Yo no quiero que cambie- cerró los ojos con fuerza- quiero seguir…segura de mi misma. Quiero seguir llamando la atención…- bajó la mirada de nuevo.
De pronto recordé algo que había visto al llegar: Helena y Luis juntos. Muy juntos. Y Vanesa saliendo hecha una furia del salón.
La piezas encajaron en mi cabeza….
- ¿Estás así por un chico?
- ¡No!…Bueno, no exactamente….- empezó a remover nerviosa el hielo de su vaso con el dedo.
- Vanesa, lamento ser la primera en decirtelo pero nadie se muere por un rechazo. Duele, jode y te amarga un poco. Pero no te mueres.
- ¡Claro, eso lo dices porque tu ya tienes a la chica que querías!
De pronto un par de ideas extrañas empezaron a formarse en mi cabeza como nubarrones oscuros. Porque a Vanesa le gusta Luis ¿Verdad?
- ¿Por qué no le gusto?- empezó a llorar de nuevo- He invertido mucho tiempo en llamar su atención, en vestirme hoy, en hacerme notar….Quizás estaba equivocada. Soy horrible. Soy un bicho. No querrá mirarme nunca más…
No sabía que decir. Intenté darle un par de palmaditas en la espalda, pero Vanesa se volcó completamente y se echó en mis brazos a llorar a moco tendido. Respiré hondo.
- No eres un bicho. Ni horrible. En el sentido más objetivo y desde la otra acera, te puedo asegurar que no eres nada fea. Eres una tia muy sexy y el rojo te queda genial- dije entre risas intentando animarla- Y no eres una mala persona. Lo se. Porque te conocí antes que todos ellos, y se que sólo intentabas sobrevivir.- Vanesa levantó la cabeza y me miró profundamente- Que tenías miedo a todo lo nuevo. Igual que yo. Sólo que tú sacaste esa personalidad arrolladora que tienes y te convertiste en una lider. Se que podrías hacer maravillas si…
Pero no pude terminar.
Cuando quise darme cuenta, Vanesa me estaba besando.
Más bien apretaba su boca contra la mía mientras yo abría los ojos como platos. Me separé de ella bruscamente.
- ¡¿Qué estas haciendo?!
- Yo….no lo se. Yo…- se peinaba nerviosamente con los dedos y sin mirarme- Estabas diciendo esas cosas tan bonitas sobre mi, que yo….¡A lo mejor soy lesbiana!
- ¡Ay, Dios!- en ese momento quise darme de chocazos con la puerta.
- A lo mejor ese es el problema. Que me he equivocado de acera…Si tu puedes ser bollera ¿Por qué no puedo serlo yo?
- Para el carro Vanesa…
- A ti te ha ido genial. Y la gente te adora…- Vanesa seguía sacando conclusiones a gran velocidad a pesar de tener la mente nublada por el alcohol.
- Vanesa ¡Para!- se calló de golpe- ¿Qué me estas contando?…Primero, yo no soy quien para juzgar la sexualidad de nadie, pero llevas Hetero escrito en la frente y segundo…¿Qué me ha ido genial? Te recuerdo lo mal que me lo has hecho pasar. ¿Sabes lo que he sufrido para salir del armario? ¿Lo que he luchado para ser libre?- Vanesa me miraba con la boca abierta y cierta tristeza- Esto no es una moda para ser mas guay. La gente no se inscribe en un club o decide ser bisexual para llamar la atención. Se nace, no se hace. Puedes tardar años en descubrirlo, pero al final es la unica forma de ser feliz. A sí que no trates mi vida como si fuera una moda pasajera. Bastante daño me has hecho ya.
- Perdona- y sonó totalmente avergonzada- de verdad. Lo siento. Yo…Creo que, en el fondo…te echo de menos.
- Bonita forma de demostrarlo.
- Lo siento. A veces me sorprendo de lo mucho que te echo de menos. De quedar contigo por las trades, como cuando estabamos en el cole. Esos eran buenos tiempos…
- Si- dije sonriendo- Eran buenos tiempos. Al menos no acababas escondida en las bañeras.
Vanesa explotó en risas de borracha, completamente libre y por un instante me recordó a la Vanesa que conocí.
- Me gustaría volver a quedar contigo. Si quieres…Si me perdonas- Vanesa me miró tan seria que por un momento parecía que se le hubiese pasado la borrachera de golpe.
- La verdad es que estaría bien. Yo también te echo de menos…- Vanesa volvió a abrazarme y esta vez le devolví el gesto.
- Siempre fuiste la mejor de las dos- susurró entre mis brazos.
- Espero que recuerdes eso cuando se te pase la borrachera.
Ambas reimos bajito y en ese momento se abrió la puerta de golpe, y Helena entró sin avisar. Mi amiga se quedó con la boca abierta mirándonos.
- ¿Hay algo que quieras contarme?- dijo muy sería.
- Que hemos hecho las paces- dije sonriéndole.
La mirada de Helena se relajó.
- ¿Desapareces sin decir nada y te vienes a tener reencuentros emotivos en el baño?
- Nos quedamos encerradas.
- Cierto, el seguro de la puerta no funciona bien. Se me olvidó avisartelo antes.
- Si, estabas “ocupada”- y con ocupada, me refería a la lengua le Luis en su boca, pero no me parecía bien decirlo delante de Vanesa, que ya estaba bastante triste. Y borracha.- ¿Me ayudas a poner decente a Vanesa?
- Ok, voy a por un café. Puedes coger mi bolso. Dentro llevo el kit de maquillaje….Os va a hacer falta- dijo mirando de reojo a Vanesa que no había apartado su mirada del suelo.
- Gracias.
Me guiñó un ojo y encajó la puerta.
Universo- 2 Bea- 1
El rato que pasé con Vanesa, arreglando su pelo, haciéndola beber café y bromeando, me trajo buenos recuerdos. Fue como un pequeño bálsamo.
Caldo de pollo para el alma, en medio de la tormenta.
Hablando de tormenta…
Busqué mi movil, dispuesta a llamar a Raquel y cual no fue mi sorpresa al encontrarme 3 llamadas perdidas de Raúl, el hermano de Raquel, en el último cuarto de hora.
Él nunca me ha llamado al movil. Nunca.
Un escalofrío cargado de miedo me recorrió la espalda. Tenía la sensación de que algo malo había pasado. Que mi enfado no me había dejado ver más allá de mis narices y que algo terrible había debido de pasar para que me buscase con tanta insistencia.
Raquel….
¿Qué había estado intentado decirme? ¿U ocultarme?
El móvil empezó a vibrar en mi mano y la llamada entrante de Raúl se reflejó en la pantalla. Apreté el botón verde del movil con los dedos temblorosos.
- ¿Sí?- jamás un monosilabo había destilado tanta preocupación.
- ¿Bea? ¡Por fin! ¿Está mi hermana contigo?
- No…
- ¡Joder!
Y ese fue el instante preciso en el que supe que algo muy malo estaba pasando.
- Raúl, ¿qué ha pasado?
- No lo se, Bea….Es, Victor, mi padre…Nuestro padre. Creo que está con ella- el corazón dejó de latirme y sentí como la sangre se me helaba en las venas- Voy de camino a nuestro piso, estoy fuera de sevilla, hay un puto atasco…¡Joder! Creo que lo tenía todo preparado. Está sola. Si está con él, están solos. Bea, no me coje el teléfono. Rezaba porque me dijeras que estaba ahí contigo…¿Bea? ¿Me oyes?¡Bea!
Pero ya no escuché nada más.
No pensé en nada, solo corrí. Tiré los malditos tacones en la puerta de la casa de Luis y no me molesté en girarme cuando me gritaron.
Sabía que corriendo llegaría en menos de 10 minutos. Estaba cerca, muy cerca. Únicamente rezaba porque fuera lo suficientemente cerca.
Universo-3 Bea-1
Apenas recuerdo subir las escaleras, sacar las llaves de debajo del felpudo y abrir la puerta de casa de Raquel para luego cerrar dando un portazo.
Con el corazón desbocado, la respiración acelerada y el miedo en la venas.
- ¡Raquel!- y mi grito rebota en las paredes del pasillo.
Oigo ruido en la cocina y corro sin pensarlo, golpeándome con los cuadros de la pared y el marco de la puerta de la cocina.
Los ojos de Raquel se abren desmesuradamente y el color de su iris es casi azul ceruleo, desbordados por el miedo en la sorpresa, como si la hubiese pillado cometiendo un crimen atroz. Tiembla ligeramente como una pequeña hoja en mitad del viento de otoño, y apenas puede contenerse.
Me lleva menos de diez segundo darme cuenta de lo que esta pasando.
El hombre que está sentado a la mesa de la cocina con un vaso de agua entre las manos no es otro que su padre, relajado y quizás, demasiado callado y Raquel no está asustada porque él la haya encontrado. Está asustada de mi presencia. Porque es ella la que le ha llamado, la que ha quedado con él, le ha dado su dirección y le ha dado un maldito vaso de agua a pesar de todo lo que ha pasado. Como si nunca le hubiese tenido miedo, como si jamás hubiese pasado nada entre ellos. Como si no acabara de salir de la carcel por haberle dado una paliza a su hija…Estaba preparada para todo tipo de situación violenta, pero jamás maginé encontarme esta escena de fingida cordialidad.
Mi cara debe ser una muda expresión de increduidad y miles de preguntas se reflejan en mi rostro porque Raquel se me acerca con sus manos temblorosas, dadole la espalda a su padre y a la ventana de la cocina, provocando que toda la luz de la sala se refleje en su espalda cubriendo su rostro en sombras. Sus ojos brillan en la semi oscuridad y es más fácil ver la batalla de emociones que está teniendo lugar en su mente.
Miedo, esperanza, decisión y alivio. Todo en los escasos tres segundos que la separan de mi.
- Gracias- me susurra.
Y antes de que me de tiempo a preguntar el por qué, aspira profundamente y se gira.
- Victor, esta es Beatriz. Me gustaría que se quedara.
- ¿Por qué?- su voz suena rasposa y profunda, como si se hubiese reventado las cuerdas vocales a fuerza de gritos.
- Porque es mi novia y quiero que oiga esto.
Que Raquel tuviera ovarios de decir esa frase delante del hombre que la maltrató durante años, sin que le temblara la voz mientras yo era incapaz de decirle nada al amor de madre que tengo, me hizo replantearme muchas cosas. Cosas que iban a cambiar en cuanto llegase a casa.
- A si que los rumores eran ciertos. ¿Te dejo sola y te vuelves bollera?
- Siempre he estado sola, Victor- le cortó Raquel fríamente
- Te faltó una imagen femenina. Dejarte con Raúl solo empeoró la situación.
Apreté los puños y me tragé las ganas de partirle la cara a ese desconocido, que tenía el descaro de creerse el padre de Raquel.
- Raúl es lo único bueno que has hecho en tu vida Victor. Y si con “dejarme con él” te refieres a que fue la persona que me cuidó cuando te metieron en la carcel, pues entonces si, lo hiciste de puta madre y tengo que darte las gracias por ello.
- Me puedes explicar que cojones hago aquí- dijo Victor con desgana- Creí que iba a ver a mi chaval ¿Dónde esta Raúl?
- Tu “chaval” no quiere verte. Ni yo tampoco.
- ¿Entonces que cojones hago aquí?- su voz descendió un par de octavas pronunciando despacio y me envolvió un manto de miedo.
Se incorporó en su silla y la diferencia de altura se me hizo descomunal. Se inclinó ligeramente hacia Raquel.
- No me gustan las bromas Raquel, y lo sabes- le susurró.
- No es ninguna broma. Confiaba en no volver a verte en mi vida, pero hay algo que tengo que decirte.
Victor sonrió socarronamente y se bebió el vaso de agua de un tirón.
- ¿Y que es eso tan importante que tienes que decirme?- comentó ironicamente.
- Que ya no te tengo miedo. Pero tú a mi si.
- ¿Qué te tengo…?- los ojos de Victor se ensancharon al igual que las aletas de su nariz. Enfadado se impulsó de golpe a escasos centímetros de Raquel susurando algo parecido a una amenaza- Yo no te tengo miedo- en un acto reflejo me acerqué a Raquel para intentar cubrirla, pero ella me apartó.
- Si, si lo tienes. No puedes pegarme.
- ¿Y quien lo va a impedir? ¿Tú o tu amiga la tortillera?
- No puedes, porque si haces lo que estas pensando, no sólo volveras a la carcel, si no que te pudriras en ella.
Automaticamente, Victor dio un imperceptible paso hacia atrás.
- Una sola llamada a tu agente de la condicional, y aunque no sea verdad, con tu historial, te vuelves al agujero de cabeza.
- Tu no harías eso…- Victor meneaba negativamente la cabeza.
- Sabes que tengo los motivos suficientes y los medios necesarios. Ya no soy esa chiquilla que dejaste desangrándose en el suelo del baño. La vida me ha dado muchas hostias y ahora se las devuelvo – Raquel se encaró con él escupiendo las palabras en su cara- Nunca volveras a ponerle una mano encima a otra mujer, porque vivirás con la incertidumbre y el miedo a que te pillen.
Raquel sacó un papel del bolsillo trasero de su pantalón y lo desdobló delante de Victor.
- Esto, es una orden de alejamiento. Y mira bien a Bea y quedate con su cara, porque si te veo a menos de 500m de ella, de mi hermano, de mi o de esta casa, ten por seguro que te joderé vivo.
- ¡¡Hija de puta!!
La escena transcurre rápidamente: Victor levanta la manó dispuesto a golpearla, me interpongo entre ella y su padre y Raúl aparece para agarrarle el brazo.
- ¡¡Basta!!- Raúl le grita a su padre en la cara y forcejea con él.
- ¿No ves lo que quiere hacerme? Raúl, soy tu padre…¡Su padre! Y quiere mandarme a la carcel. Quiere alejarme de ti…¡Otra vez!
- Y yo tambien quiero que te largues- Raúl suelta el brazo de Victor con desprecio y gira su cuerpo hacia la puerta de la cocina- Largate de mi casa ¡Ahora!
Raúl es algo más alto que su padre y su grito se impone en el silencio de la cocina. Raquel aún lo mira desafiante agarrandome con fiereza.
Victor duda unos instantes.
- Estas violando la orden de alejamiento y has intentado pegarme. Me lo has puesto muy facil- dice Raquel
Victor no se lo piensa más. Empuja a su hijo y se abre camino a trompicones hasta la puerta de la casa, por la que sale dando un portazo.
Raúl se desploma sobre la mesa de la cocina y Raquel me abraza con fuerza, mientras tiembla entre mis brazos.
- Raquel, por Dios- susurra su hermano con la cabeza sobre la mesa- Por que me das estos sustos. Él podría haberte….podría…
- Porque se que siempre estarás ahí para apoyarme, porque nunca me has dejado sola y porque te quiero.
Raúl se levanta de la mesa y nos envuelve a ambas en un inmenso abrazo que me estruja todos los huesos. Al instante se separa.
- Joder, me vais a hacer llorar- y sale de la cocina frotándose los ojos.
Nos quedamos a solas en la cocina y Raquel se deja mecer entre mis brazos.
- Eres mi heroína- me susurra
- ¿Yo? Tú eres la que tienes los ovarios bien puestos. Menudo animal esta hecho.
- Pero tu te has puesto en medio. Ibas a hacerle frente…Yo he tardado años en hacerlo.
- Pero por fin lo has hecho
Raquel se separa de mi y me sonrie de la forma más bonita que le he visto nunca.
- Y por fin, me siento libre… Tenia miedo de que te viera, de que tú le vieras a él. No quería que estuvieras en medio si algo salía mal. Gracias por aparecer. Gracias.
Suelto una bocanada de aire que no sabía que estuviese reteniendo y la tensión se disuelve poco a poco. Raquel se inclina sobre mis labios y me susurra:
- Te quiero
Universo – 3 Bea- 2
Dos días despues estaba haciendo la maleta para el viaje de fin de curso. No podía creer todo lo que había pasado ese año, el giro de 180 grados que había dado mi vida.
Sólo cuando has pasado por todo ello, y puedes mirar atrás, te das cuenta que todo el esfuerzo, todo el dolor y todos los malos ratos han valido la pena. Te sientes libre y respiras tranquila despues de mucho tiempo. Sin embargo, aún me quedaba un pequeño paso que dar para sentirme completamente libre.
Mientras guardaba el bikini en la maleta, mi madre llamó a la puerta de mi cuarto:
- ¿Ya lo tienes todo?
- Si, aunque siempre se me olvida algo. Ya me conoces.
- ¿Llevas dinero, el DNI y bragas limpias?
- Si, claro.
- Pues entonces vete tranquila.
Mi madre siempre me hace reir en los momentos más inesperados. La carcajada me dio vida y fuerzas para lo que venía a continuación:
- Mamá, quiero hablar contigo.
- ¿Que ocurre?- se sentó en el borde de la cama junto a mi y empezó a girar su anillo en signo de preocupación.
- Tengo que decirte algo muy importante y…se que debí hacerlo antes pero…pasaron muchas cosas y yo….bueno, no quiero irme sin decirtelo porque…
La miré de pronto y su mirada me sorprendió. Parecía asustada de lo que pudiera decirle y decidí que no valía la pena prolongar aún más su agonía.
- Mamá, soy lesbiana.
Y ahí estaba.
La gran frase. La revelación.
Mi libertad como persona.
Mi madre soltó en un largo suspiro todo el aire que había estado aguantando y sus hombros se relajaron de golpe. La tensión desapareció de su rostro en menos de un segundo.
- Ya lo sabía.
La única respuesta que no esperaba.
- Y lo único que lamento- continuó con sus enormes ojos clavados en mi-es que no te sintieras cómoda para contarmelo. Lamento haberte fallado y te pido perdón por ello.
No,no,no. Algo fallaba en esta conversación.
Podía esperar compresión, o rechazo, o indiferencia. Pero no una disculpa.
Ella no había hecho nada malo.
- No mamá. Soy yo la que te pide perdón. Eres la persona más importante en mi vida. Has sido mi unico apoyo a lo largo de todos estos años y siempre has estado ahí. En todo caso la que te ha fallado soy yo…Y lo siento mucho- sus ojos empiezan a verse algo acuosos y a mi me temblaba un poco la voz- Pero quiero enmendar el daño. Quiero ser sincera contigo y pedirte perdón por haber tardado en superar mis miedos tontos…¿Me perdonas?
El labio de mi madre temblaba y sus ojos estaban llenos de lágrimas. Parece a punto de romperse en mil pedazos y de pronto, algo inesperado ocurre.
Sonrie.
Y le salen esas arrugitas alrededor de los ojos que no son otra cosa que una marca natural de la felicidad y me atrae entre sus brazos y me estruja como a un oso de peuche.
- Cariño, ¡pero que tontas hemos sido las dos!- y me cubre la cabeza pelirroja de besos- No hay nada que disculparte…Si nos hubiesemos sentado antes a hablar….¡Ay, Dios!
Y se ríe. Y su risa de cascabel me contagia, y acabamos las dos riendo sobre nuestras propias lágrimas, a carcajada limpia.
Y es bonito, y real. Y se que será uno de los momentos que recordaré toda la vida.
- Pensaba que ibas a decirme algo horrible, como que habías tomado drogas o que te ibas de casa, o …yo que sé- mi madre hablaba nerviosamente haciendo aspavientos con los brazos.
- Mamá, pero que te crees que soy ¿Una yonki?¿Una mafiosa?
- No hija,no. Pero una escucha tantas cosas en la tele del instituto….Cuando empezaste a salir con Raquel me tranquilicé. Pensé que podrías hablar con ella de lo que te pasaba si no te sentías cómoda conmigo.
- No, mamá ya te he explicado que…espera…¡¿Sabes que estamos saliendo juntas?!
Mi madre me miró con cara de “¿pero por quién me tomas?”
- Te recuerdo que te he parido y que no sois precisamente sutiles- la mandibula me llegaba al suelo- ¿De verdad pensabas que te llamo cariñosamente bollito porque soy aficionada a la pastelería? Bea, cariño, se que te gustan las chicas desde que tenías 6 años….Por no hablar de que siempre pedias por tu cumple camiones de juguete, y mirabas debajo de las faldas de los maniquies…
- ¡Pero bueno!- le arrojé un cojín a mi madre roja como un tomate mientras ella seguía doblada por la risa al ver mi expresión.
- Bueno, ya que estamos de “noche de confesiones” – dijo limpiandose las lágrimas de la risa- creo que hay algo que debería contarte. Sobre todo ahora que has terminado el istituto.
- ¿El qué?
- Estoy saliendo con Manu. Tu profesor.
- ¡¿Qué?!
Definitivmente, sería una noche para recordar
El avión llevaba 2 horas de retraso, porque las condicione meteorológicas no permitian el despegue. Una tormenta de verano habia retrasado los vuelos, y los alumnos y sus maletas, se esparcian por el aeropuerto a la espera de una nueva llamada.
Mi madre hablaba animadamente con nuestro profesor, intentando no levantar muchas sospechas. Aún me quedaba una semana de viaje con él y mis compañeros y no quería bromas al respecto.
Reposaba mi cabeza en el hombro de Raquel mientras acariciaba mis rizos, cuando un anuncio por megafonía avisó de que se reanudaban los vuelos a Tenerife.
- ¡Por fin!
Raquel me estrujó entre sus brazos y me cubrió de besos largos y suaves.
- Te voy a echa mucho de menos.
- Es solo una semana, y te llamaré para contarte todas las tonterías que hagamos.
- Y mandame una postal, me hace ilusión- añadió sonriendo.
- Por supuesto.
Nos miramos largo rato, entre el barullo de gente que se encaminaba a la puerta de embarque, arrastrando sus maletas y gritando nerviosamente. Helena y Luis pasaron por nuestro lado, cogidos de la mano.
- Vale- dijo Raquel separándose se mi- Vete antes de que me arrepienta. Pasatelo muy bien.
- Tranquila, volveré.
- Si, pero no te creas que me hace mucha gracia que vueles con la tormenta que ha estado cayendo- Raquel funció el ceño y sus ojos de tormenta se nublaron con preocupación.
- No va a pasar nada. – le dije tranquilamente- De momento, las tormentas, sólo han traido cosas buenas a mi vida.
- ¿Qué quieres decir?
- Que ahora viene la calma.
Y la besé alli mismo, con toda la calma del mundo. Con mis compañeros mirando, mi madre al otro lado de la sala , los rayos de sol asomando sin miedo entre las nubes y el universo inclinándose ante mi en una reverencia.
Universo- 3
Bea- Infinito




Universo- 0, Mistika – infinito más uno.
Y Pé es feliz.
Muchas gracias Irene, un final maravilloso. Te aseguro que no podría ser mejor!!! Tras tantos años leyendo esta historia… ahora es como si mi vida no tuviera sentido, jajajaaj. QUIERO LEER LOS OTROS FINALES QUE HAS ESCRITO ^^
PD: Ha habido ciertas escenas en las q me he sentido identificada, y t aseguro q se me han saltado las lagrimillas….
Creo que no hay palabras suficientes para describir lo que esta historia me ha aportado…
Y ahora que tiene un final (por fin!!!) siento que detrás solo pueden venir cosas mejores…
De una adicta.
Me alegro mucho de que te gustara guapetona ^^ Un placer verte por aqui de nuevo.
Besitos y lacasitos!
wow…..
yo tb quiero leer los otros finales…(¿no seria posible publicarlos en apartado finales alternativos, o tomas falsas o lo que sea?)
felicidades!me encanta, ha valido la pena la espera. ^^
JAjajajajajaj…..No tenía que haber comentado lo de los finales alternativos XD En fin, no se. Me lo pensaré, pero se me haría un poco extraño después de haber estado peleando con mi cabeza para decidir cual podía ser un mejor final (al menos que acabase medianamente bien). De momento no tengo pensado pubicar más finales, prefiero el recuerdo agradable del final.
Un besazo y un abrazo muy fuerte guapisima!
que cosa tan increible, no tengo palabras para describir el placer que que ha dado leer el final muchisimas gracias
Muchas gracias a ti, por la espera y por disfrutar leyéndolo. Todo un placer ^^
Un saludo
Mistika
Pooor fiin!! Simplemente espectacular!
Bieeeeeeeeeeeeeeen!!! La verdad que ya era hora de que lo terminara XD.
Un saludo
Mistika
pff…. mira, soy de mexico y me han recomendado esta historia y me la pase tooooodo el dia leyendo la historia… esta IN CRE I BLE ! ! ! ! !
siin palabras….
miiiis respetos….
Wow!!….Me alegro de que alguien te lo recomendara, y que hayas sido capaz de leerlo de un tiron ^^ Muchas gracias por el comentario.
Un saludo
Mistika
perfecto! simplemente perfecto! estoy sin palabras de tanto q m a gustado!…m inclino ante ti! jaja
No hace falta inclinarse, los comentarios me llenan de orgullo. Gracias por la espera, de verdad. Me alegro de que hayas disfrutado el final ^^
Un saludo
Mistika
por cierto Irene ¿tendras alguna otra historia en mente ?, me gustaria estar preparado
Pues si que hay algo en mente, pero no te preocupes, esta historia ya está terminada. Voy a hacer algo a lo que no os tengo acostrumbrad@s…..¡¡Voy a publicar regularmente!! XD
Un saludo.
Mistika
Esto se llama escribir y lo demás son tonterias. La espera desespera pero siempre es premiada y tu has premiado a tus fieles lectores con un final SOBERBIO digno de la historia, has manejado el desenlace de una manera perfecta has sabido manejar la intensidad a tu antojo en diversos instantes la has bajado y la has subido de sopetón en el momento preciso, y q decir de tu dominio de la catarsis para con el lector ha sido impecable en cada capítulo. Ya me preguntaba hace 2 capitulos q habia pasado con el padre de la oji azul pero sabia q una autora como tu no deja nada al azar (al menos en la ficción donde el azar y aquello llamado acaso pueden manejare al antojo) y q lo resolverias a posteriori y efectivamente aqui esta. Admiro tu narrativa te admiro como escritora y q bueno q ya no estamos en siglos pasados donde las novelas eran la única fuente de entretenimiento xq sino a la primera pausa en la historia te hubieras visto secuestrada y obligada a escribir el final (algunas estuvimos tentadas a investigar tu domicilio de residencia ) xq siglos atras cuando un autor paraba de publicar la novela q publicaba en el periodico aquello era una alarma nacional (al menos en Francia), yo por mi parte estaba dispuesta a ofrecerte sobornos pero veo q no hizo falta. Gracias señorita Mistika por compartir tu universo interior y hacernos soñar por un instante tus palabras hechizan y tu talento es magia. Soy una admiradora más de todos tus relatos solo q este y otro del q quizas ya no te acuerdes son mis favoritos.
Muchas, muchas, mmuchisimas gracias. Como ya te he comentado en el mail, me llena de orgullo y satisfacción (si, como a rey) que disfruteis tanto con lo que escribo. Es mi droga y mi recompensa.
Gracias.
Un saludo
Mistika
Es perfecto, me encanta este final. Me lo recomendó mi novia, diciéndome que era una historia bastante buena pero he ido viendo que es una de las mejores que he leído.
Ah, por cierto, yo también escribo. Si quieres pasarte por mis blogs, sería todo un honor ^^
http://www.psicoticlove.blogspot.com
http://www.fibersofmymind.blogspot.com
Muchas gracias por este final, Mistika! ^^
Muchas gracias por el voto de confianza, me alegro que te gustara ^^ Ahora mismo estoy echándole un ojillo a tus blogs. Ya te comentaré! Y nunca, nunca, dejes de escribir
Un saludo
Mistika
Pingback: La tormenta…ha llegado a su fin. « Mandrágora
Aishh! :B lo ameee xD de pana! +-+ no es q me haya quedado hasta las 2am leyendoo para terminarlo hoy!! Naaa xD okeii lo acepto :3 me volvi adicta a tu fic >.< es q escribes demasiado :3 de verdad te queder super genial :B siga asi
Buaaaaaah!!! me he enterado por casualidad de la última parte y he ido corriendo a leerla sintiéndome feliz por un lado por leer
( pq me encanta esta historia y como escribes) y triste por otro pq es el final… me ha emocionado T.T y se me ha puesto la piel de gallina *-* jo… precioso el final, preciosa historia :3 se echará de menos xD.
Debo admitir que tienes el don de la escritura muy bien asignado xD Vale, suena raro eso, pero no sé muy bien como expresar lo precioso que me ha parecido este fic.
Estoy acostumbrada a leer fics de anime yuri -e intento escribir xD-, pero en cuanto una amiga me recomendó leer esta historia, vine a ver que tal estaba. Me sorprendí al notar que me enganchaba con el primer capítulo, tanto así que llevo dos tardes leyendo a saco para tener la satisfacción de haber terminado una gran obra.
Lo más sorprendente de todo, es que a partir del capítulo 10 he sentido como si describieras acontecimientos similares a lo que me ha sucedido últmamente. Los sentimientos, las sensaciones, los pensamientos de Bea… he flipado en colores con semejantes coincidencias xD
Bien, ahora puedes pensar con toda tranquilidad que esta extraña es una tia rara de c******s xDDDDDDD De verdad, me encantó tu historia y, a parte de identificarme un poco en algunas situaciones, describes los sentimientos de manera que una misma llega a percibir la emoción del momento. Hace un tiempo que no encontraba un texto que me provocara ese regusto dulce de sentirme una con el personaje.
Felicidades por esta excelente historia. Espero leer algo nuevo de tu parte :3
Querida Irene, te lusiste! como dicen uds,” joder” es el final más hermoso y satisfactorio que haya leido en verdad valió la pena tanta espera y espero enredarme con otro fic tan fantastico como este… eres la mejor y con este fin me he enamorado de ti. Muaaaak
GRAXIAS!!!!
Me alegro muchisimo de que el final te haya gustado tanto como a mi ^^ sus horas de borradores y tazas de té ha costado XD
Un saludo
Mistika
Dios… tremenda sorpresa!!
Yo sigo esta historia desde a-y y de pura casualidad escribí en google en título de este fanfic y me sale que tienes un wordpress .__. y que La Tormenta que Trajo la Calma tiene final .__. y que tienes muchos muchos otros escritos que pff como un buen chocolate me los devoraré despacio..
El último comentario que tienes en ese sitio, por cierto tiene fecha de Agosto de este año.. sugiero que pongas un link, mujer por dios D: apuesto que hay más despistados como yo que no conocen este increíble lugar.
Me alargo y aún no hago comentario respecto de esto.Por dónde comienzo… tienes un estilo increíble para describir sensaciones y .. no sé, le has puesto nombre a cosas que pensaba que eran innombrables e indescriptibles! cito ejemplos que se me vienen ahora: ‘chasquido elástico’, ‘sábanas revueltas’ (?) queda genial eso…
Raquel… Raquel es una diosa, simplemente… es un personaje que ha quedado en mi subconciente, te lo aseguro; si no me crees pues te digo que hace meses conocí a una Raquel, y su nombre me sonaba inexplicable y jodidamente sexy… yo había olvidado que existía una Raquel en esta historia, pero hoy, encontrándomela comprendo todo. Eres la culpable de mi juicio respecto de las Raqueles.
De Bea me encanta su timidez y contrariedad de emociones que chocan en ella cada vez que está con Raquel.
Otra cosa que me gusta mucho aquí es la manera en que describes cosas que… mucha gente comete el error de pasar por alto, pero dan mucho detalle a lo que está aconteciendo, ayudan a que se arme todo el cuento en tu cabeza, lo mires y sientas lo que trasmiten estos… pobres signos (?)
FInalmente escribo que, otro gran plus que tienes es que tus historias no tienen ese ‘gran’ atrayente que arrastra lectores babosos a cada fic, y me refiero al lemon, elemento que muy pocas veces igual, está bien hecho, por eso suelo evitarlos, me trauman esas bestialidades explícitas y tan falta de suavidad y metáfora. Soy partidaria de que menos dice más, y de aquí lo poco es gigante.
Gracias Mistika, por terminar esta historia, se me quedaron muchas cosas probablemente, pero el Padre Nuestro este ya me ha quedado demasiado extenso.
pd: gracias a ti también Pé, por favor concedido, eres una santa.
Muchisimas gracias!!! La verdad que ha llevado tiempo acabarlo, pero era necesario y justo para vosotr@s que llevabais tanto tiempo siguiendo esta historia, y yo también quería darle un fin, más o menos, a su altura.
En serio, muchas gracia por los comentarios y las criticas constructivas, son el alimento del alma de la escritora XD
Me alegro mucho de que aprecies el estilo extraño que tengo de escritura, a veces peco de sobre detallista y sinestesica… pero no puedo evitarlo!
Respecto al lemon….No tengo narices de escribir uno en condiciones, así que como tú misma has dicho, mejor me o ahorro y describo mejor otras cosas “placenteras” XD
Una pequeña duda: dices que seguias esta historia en a-y. No tengo muy claro a que te refieres, a demás, creí que había retirado la historia de otras páginas web…Aunque con la cabeza que tengo!! te agradecería que me pasaras el enlace, para arreglarlo.
De nuevo, muchas gracias por todo y por un comentario/biblia ^^ siempre es un placer que nos comenteis lo que se os pasa por esa cabecita.
Un saludo
Mistika
PD: Tienes razón, Pé es una santa
wow gracias por apiadarte de tus lectores y darle un gran final a esta maravillosa historia q nos atrapo desde el primer capitulo es increible tu manera de describir cada detalle de manera tan precisa q nos puede llevar a imaginarlo y hasta vivirlo…este final si que valio la pena tanta espera… ya hasta habia perdido la esperanza q la terminaras u.u..pero me has dado un gran regalo de navidad!!!!(bueno x lo menos para mi) gracias
PD:te digo algo? este fic lo amo xq fue el primero q lei cuando conoci el yuri y me hizo hacerme adicta U////U buscando alguno tan precioso como este…
saludos desde venezuela muakkk
no me lo puedo creer xD, lei este fic hace un montón de tiempo en amor-yaoi, pero no estaba terminado…. y ahora lo busco por casualidad, y lo veo aqui! tengo que tener una suerte tremenda xD
deberias terminarlo en amor-yaoi tamb, mucha gente no sabe lo q se pierde jaja
saludos desde Canarias! ^^