-Quiero un novio torero.
-Curioso…
-Me ponen muchísimo, marcando paquete y culo…¡Y que me brinde los toros que mate!
-Son inaccesibles para nosotros.
-¡Qué va! Hay cantidad de toreros maricones… Mira Lagartijo…Además yo ya tuve uno novillero.
-¿Por qué te dejo?
-Lo pille con otro…
-¿Si? ¿Pero en el acto?
-Sí, sí, abrí la puerta y allí estaba con una apertura de piernas que nunca tuvo conmigo…
-¡Joder! ¿Y qué hiciste entonces?
-Primero me quedé de piedra…
-Es normal.
-Lo que no era normal era el nabo de aquel susodicho…monumental, ni la de un dios.
-¿Y pudiste fijarte en eso?
-Claro, cómo para no fijarse.
-Bueno, y segundo…
-Sí, en segundo lugar cómo ya había dado por perdida la relación intenté un menage a trois… Pero el novillero no quería, me dijo que era un chulo y que lo pagaba él con la Visa en el aparatito que traía el mozo bajo el brazo…
-Y claro, tú no tienes Visa…
