Después de haber pasado aquel día tan divertido en la playa nudista decidí dedicarle estas cuatro lineas a esas dos preciosidade…..Gracias chicas!!
Tras la enorme caminata hasta la playa oculta entre las dunas de Doñana, en aquel escondido lugar donde la ropa de la gente empieza a brillar por su ausencia y las playas vírgenes se extienden ante tus ojos, tardas al menos un minuto en creer si aquello va en serio o no, pero te sorprendes al ver como ellas empiezan a quitarse la camiseta y ya tiene el pareo, la ropa interior y las chanclas fuera. Dios mio…¿Cómo alguien puede sacarse tanta ropa en tan poco tiempo?¿Años de experiencia en polvos rápidos? Te quitas la camiseta de un solo movimiento que te despeina por completo y la falda y la ultima barrera que queda entre la playa y tú caen al suelo y de pronto descubres que no era tan difícil.
Si corremos o no desnudas hasta el agua es una cuestión que se olvida cuando al caer de golpe en ella, descubres que está tan fría como el pinchazo de mil agujas sobre tu piel, pero al mismo tiempo es paz, deseo y perdición.
Ángeles da un aullido feroz y su piel se eriza al contacto con el agua fría, Pé en dos brazadas se ha colado más allá de donde tus pies rozan el suelo. Pasamos diez minutos haciendo burbujas bajo el agua, Ángeles cantando la canción del anuncio de pantene y Pé gritando ¡Haz el amor , no la cena! A lo cual reimos ante la aplastante deducción de Ángeles de que ese anuncio promueve la dieta del cucurucho. Aguadillas, bucear y hay un momento en el que metes la cabeza en el mar y solo escuchas el latido sordo del mundo exterior pero no distingues ninguno de sus sonidos. Un momento de Paz y cuando sales ellas todavía miran al horizonte, metidas hasta la cintura en el agua, viendo cómo gotean los rayos de sol sobre la línea de la costa.
Salis del agua casi juntas. Te sacudes como los perros, fuertes movimientos de la cabeza de izquierda a derecha, mojándolo todo alrededor por aspersión. Cuando abres los ojos, Pé tiene las manos en el pelo y le caen gotas desde los dedos hasta los codos. La espalda llena de lágrimas de agua en torno al tatuaje que se confunde entre los rizos y el moreno de su piel, moviéndose con tanta naturalidad como si hiciera esto todos los días. Ángeles se escurre el pelo creando hileras de gotas en la curva de su espalda que pelean por caer por las piernas más largas del mundo. Parece dos altas torres, recortadas por la luz que refleja el mar y por un momento piensa que podrían ser dos sirenas de leyenda escapadas del mar en solsticio de verano. Porque descubres que bajo su ropa había dos completas desconocidas: miles y miles de kilómetros de espalda por recorrer con la mirada, millas de piernas y curvas imposibles tostándose al sol…La imaginación es un líquido inflamable que puede entrar en combustión en cualquier momento, pero en este caso la realidad supera a la ficción.
Dejáis huellas irregulares en la arena que desaparecerán con la subida de la marea, mientras caeis casi derrotadas por el mar sobre la orilla. El cielo cambia de color, más brillante pero firme y sólido.
- ¿Os gusta esta playa?- pregunta Pé con la piel completamente expuesta sobre la arena mojada de la orilla del mar, que ha dejado salitre en su pelo y su cara.
- Si- Ángeles, bronceada y rubia aun permanece erguida sobre los codos.
- Mucho- dices sonriendo como una niña rebelde con un buen secreto.
La risa de las tres hizo que las gaviotas echaran a volar.
